domingo, 11 de diciembre de 2011

Cuánto de viejo eres??

La inoportuna lluvia de primera hora de la mañana nos deja este domingo compuestos y con las bicis en el trastero. Pero puestos a ordenar las cajas acumuladas post-terremotos, me he encontrado con estas pequeñas joyas:

Mis primeras licencias, no federativas aún, pues la actual FEDO era la AECO (Agrupación Española de Clubes de Orientación) de las temporadas 96-97 y 97-98, en la categoría de H-16, y mi carnet de socio nº 80 del Club Lorca-O.

Indagando por esto de internet, he dado con las clasificaciones de aquellos años en los que se corría con tarjeta de cartón, los parciales sólo los comprobaban los "pros" que llevaban pulsómetros con memoria para varios laps, al campeón de la liga se le entregaba un traje de corredor con la inscripción de CAMPEÓN, yo "corría" con botas de montaña y chandal de algodón, con la brújula colgando del cuello y lo de correr y/o entrenar entre semana era una ilusión en nuestra mente.



Como nos ha pasado a la mayoría de los orientadores que conozco, el salto a la categoría H18, unido a las primeras salidas nocturnas, dan como resultado que a la tercera carrera que haces sin recogerte, que tienes que parar el coche un par de veces para vomitar, y en la que te ves el último de todos y con la cara más pálida que Andrés Iniesta, hace te olvides por una temporada de la orientación.

Pero todo lo malo termina, las hormonas se relajan y tras los primeros años universitarios el gen de la orientación se vuelve a desperar, y fue en el año 2.003 cuando me reenganché a este maravilloso deporte.


Desde entonces, los compañeros, el sportident, el garmin, la brújula de dedo, los blogs de orientación, los viajes a la liga nacional y al WOC, no han hecho sino que la pasión por la orientación aumente hasta convertirse en una de mis ways of life.

jueves, 8 de diciembre de 2011

El no va más!

El despertador suena a las 7:15.

A las 8:15 ya tienes el pulsómetro puesto y el GPS ha localizado los satélites, puedes empezar, pero a esta hora durante la semana todavía estás durmiendo. El organismo está desperezándose y la primera subida hace saltar a los cereales del desayuno.

La llegada al collado es una bendición, estás entero y "sólo" queda llanear y bajar.

Sendas húmedas, verdes, vírgenes.

Sendas ideales para flotar por sus piedras, saltar sobre las raíces y las ramas del suelo.

Sendas que hacen que merezca la pena el madrugón y el esfuerzo.

Sendas que dentro de poco pasarán a mejor vida si siguen permitiendo a los "endureros" que suban y bajen, y que vuelvan a subir y bajar, sin importarles que la erosión acabe con ellas.

Endureros que tienen un circuito a quinientos metros pero que prefieren destruir el monte, molestar a los andarines e insultar a los corredores.

Un paraje increíble a menos de cinco minutos, andando, del centro de la ciudad, una montaña que si no la tuviésemos iríamos a buscarla.

Una ruta espectacular obra de Murcia Yoryú: 15,8 km; 1:40:57; 6,22 m/km; 841 metros de ascenso. La vuelta completa que ansiábamos completar y que ya hemos finalizado.

domingo, 27 de noviembre de 2011

I Edición DesOrientadoS Challenge 2011

Si hace un par de semana me quedaba sin poder participar en la Mini Yeti por culpa de un "pequeño" virus que me tuvo toda la semana OFF, este fin de semana el equipo de Al filo de lo Posible ha conseguido completar la I Edición del DesOrientadoS Challenge, con unos resultados espectaculares.

El sábado al mediodía recibía la llamada del gran IronTapi Man, para salir a correr un "rato" después de comer. El objetivo era subir a la Peña Rubia, ruta que Jorge no conocía y que se merecía conocer de primera mano.


Una verdadera Mini Yeti nada más salir de casa: 19.3 km, en un tiempo total de 2:11:05, a un ritmo de 6:46 m/km y con un desnivel positivo de 919 metros.

Espectaculares como siempre las vistas desde la cima y primera vez que consigo hacer la subida íntegra desde el cejo hasta la Peña Rubia sin tener que ponerme a andar, algo impensable hace unos meses cuando subí por primera vez.


 Y todavía sin ducharme recibo la llamada de José David Cancellara para un paseo en bici el domingo por la mañana. Pienso que si los de la Yeti pudieron, nosotros también podremos, y si no, PowerGel a manta y a darlo todo.


Lorca, Pantano Puentes, La Parroquia, Collado de Carasoles... 84 km totales en menos de 24 horas, con el culete reventao, una aspirina para el malestar general y la cama preparada para destrozarla esta noche...

El equipo de al filo de lo posible sigue explorando los límites de la resistencia DesOrientada. Si seguimos así, dentro de poco seremos los protas de un video como este:

lunes, 21 de noviembre de 2011

SQUASH EN LORCA YA!!!!

- Porque es el único club lorquino que todavía no tiene instalaciones disponibles.

- Porque han pasado seis meses y medio desde los terremotos y encontrar una solución es posible.

- Porque jugar en Huércal-Overa durante el verano está bien, pero desplazarse 60 km entre semana resulta inviable.

- Porque más de un centenar de socios no pueden practicar su deporte favorito.

- Porque necesitamos esos 45' que te dejan el corazón y los cuadriceps con más ácido láctico que en un cartón de Pascual.

- Porque el club estaba pasando por una de su mejores etapas, cada vez participaba más gente en los torneos y con mucha más calidad.

- Porque a nuestra ciudad venían jugadores de San Pedro del Pinatar, Murcia y de la provincia de Alicante, algunos de ellos jugadores de la selección española.

- Porque las ideas de Remi Galliard no son la solución:


SQUASH EN LORCA YA!!!!!

viernes, 18 de noviembre de 2011

Pain is inevitable. Suffering is optional

"El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional", depende de uno; la dureza es un hecho inevitable, pero lo de poder o no poder más, eso queda ya al arbitrio del interesado...

Dos líneas escritas por Haruki Murakami que describen el último viaje a la Alcazaba, la montaña sagrada para nuestra estirpe, que con sus 3.371 metros ha rechazado ya 5 intentos para pisar su anhelada cima, cinco intentos en distintas condiciones y con diferentes acompañantes, pero 5 intentos que han terminado en una "agradable" noche en Siete Lagunas en el mejor de los casos, o en 11 horas de marcha Trevélez-Trevélez en el peor de todos.

Todo comienza en la plaza de Trevélez, donde nos colocamos por primera vez las mochilas con 14 kg de ropa y comida para pasar, ¿cuánto tiempo?, 30 horas en volver al coche...


La llegada a las chorreras negras son depara la primera sorpresa del finde, hay un paquetón de nieve que hace regresar al grupo que iba delante nuestro, no llevan piolet ni crampones, y aunque la nieve se pisa bien, un resbalón puede provocar una caída tonta pero con graves consecuencias.

Una vez remontamos la última pendiente, las vistas ante el Mulhacén y la Alcazaba son espectaculares, el dolor es inevitable, la espalda, los cuadriceps y los gemelos piden un relevo, pero no hay sufrimiento con la visión que tenemos ante nuestros ojos. Hemos pasado varias veces por aquí, pero uno nunca se acostumbra a este espectaculo de la naturaleza, uno de los lugares más bonitos de Sierra Nevada.


Plantamos la tienda en nuestra parcela de la tercera laguna y nos preparamos para nuestra primera noche sobre nieve. Llevamos ropa como para aguantar el asedio de Estalingrado, más cuatro mantas de supervivencia por si la cosa de fea.

Después de dos horas de derretir nieve, hacer pasta, derretir más nieve y probar más pasta china, nos metemos en los sacos sobre las 9, con un pensamiento que no nos atrevemos a verbalizar: en la funda del ferrino pone +1,-4,-12, ¿será suficiente?

A las 11 me despierto muertecico de frío, el dolor es inevitable, ya lo dice Murakami, me pongo un forro polar en los pies e intento volver a dormir. Me vuelvo a desperar cada 90', hasta que a las 5 Andrews se despierta con mucho mucho frío. Nos ponemos la última manta de supervivencia que nos queda y lo único que me consuela es que no hace aire y queda poca noche por delante. La tienda es un pequeño congelador y la humedad lo tiene todo empapado.

Pero "suffering is optional", amanece que no es poco y las vistas al salir de la tienda nos dejan boquiabiertos.

Ha sido una mala noche que ya empezamos a olvidar y "babeamos" con el espectáculo que tenemos a nuestro alrededor, sencillamente eXpectacular.

Decidimos no intentar la Alcazaba ya que desconocemos la ruta por el colaero, y remontar la loma con las mochilas de 14 kilos no nos apetece demasiado; además, así tenemos la excusa perfecta para volver a intentarlo nuevamente, para repetir una noche en siete lagunas, soñando con hacer cima en la Dama Blanca de Sierra Nevada, hasta entonces, nos queda el recuerdo de uno de los mejores paisajes de montaña que podemos disfrutar, y la motivación de encontrar unos sacos decentes que nos eviten tiritar dentro de la tienda.


El reportaje completo del finde pinchando aquí.